Sexo y salud

DE BETTY BOOP A DIOSA CANALES: EL PLACER PERVERSO DE EXHIBIRSE.
Por: Rubén Monasterios | Caracas, 02 de Febrero, 2014


Venezuela, como buen país subdesarrollado y dependiente, monoproductor y caribeño, siempre ha sido sexualmente mojigato en el espacio público comunicacional. Apenas a Haydee Balza y a Mimí Lazo se les ocurrió salir en pelotas en "El Pez que fuma", se armó un escándalo de padre y señor nuestro, que causó sensación y puso birriondos a los hombres y en una sola habladera de paja a las mujeres envidiosas que no estaban tan buenas como ellas. A Chelo Rodríguez le pasó lo mismo cuando enseñó las tetas en "Soy un delincuente" haciendo de pedófila que se raspa al protagonista, Ramoncito, cuando tenía como unos ocho años.

Haydeé Balza y Orlando Urdaneta en "El Pez que fuma"

Esta situación no ha cambiado para nada en el país, al contrario, bajo un gobierno adeco como el chavista, pavoso, hipócrita y reprimido, la mojigatería se ha profundizado y a excepción de la Diosa de los Canales, ya nadie enseña nada ni en el cine, ni en la televisión, ni en el teatro. Baste observar el berrinche que arman las esposas, amantes y queridas de los viceministros del gabinete, cuando la Diosa aparece haciendo cochinadas en público. Lo mas bonito que le sueltan es que es una puta y de allí en adelante, eso es insulto parejo con la pobre mujer. Todo porque se atreve a gozar exhibiéndose. Esta situación se agrava cuando supuestos expertos en el tema de la sexualidad humana como Rómulo Aponte, Aminta Parra o el payaso de Fernando Bianco, se dedican a repetir el pensamiento original de otros creadores de teoría y terminan pontificando sobre lo normal y lo anormal en el sexo. ¡Guácala!

Lo cierto es que la sabrosura y lo morbosa que es la Diosa Canales, sigue generando críticas y recriminaciones de la pacatería nacional, como resultado de una larga tradición represiva inconsciente que comenzó con Betty Boop, un personaje de dibujos animados creado por Max Fleischer , en 1926, para la Paramount Pictures, que alcanzó fama mundial y a través del cual la Agencia Central de Información norteamericana (CIA), logró masificar la represión sexual inconsciente, como una forma de reprimir el pensamiento creativo y por tanto la independencia política de los países tercermundistas.

Diosa Canales, enseñando abiertamente la cuca. Un paso mas allá de Bertty Boop.

Betty Boop, comenzó siendo una perra, cantante de un restaurant, en su primer episodio de 1930, "Dizzy Dishes", para luego transformarse en un ser humano, pero conservando sus rasgos generales de cuando era una perra. Representaba a una mujer sensual, pero con rostro y con voz de niña. Su atuendo principal, en los inicios, se componía de un vestido muy corto que permitía que se le viesen las medias, pero sin mostrar las pantaletas completamente, además, lucía unos zapatos de tacón alto que sostenían su figura algo entradita en carnes. El personaje era la síntesis de una mujer sensual y provocativa con una niña de ojos grandes y vocecita de bebé. En los episodios sucesivos, ya no mostraba las medias solamente, sino las pantaletas completas y un liguero en la pierna izquierda, mientras que su apariencia se estilizó de manera importante.

La sexualidad abierta de Betty Boop, se observa con toda claridad, durante su interpretación del tema "I wanna be loved by you", cuyo texto es una solicitud explícita de contacto sexual dirigida hacia una figura interpelada. Mientras el personajillo solicita provocadoramente que la besen y la quieran, se masturba rítmicamente frotando sus muslos, mientras muestra su liguero, antesala de una supuesta vulva a punto de ser mostrada.

Estos elementos de claro contenido pedofílico y exhibicionista, están orientados hacia la génesis de una contradicción orgánica en el observador: el deseo de poseer a una mujer sensual que se ofrece, se masturba y se exhibe, confrontado con la prohibición de tener contacto sexual con una niña pícara. Una contradicción de tal tipo, solo incrementa la intensidad del deseo, probablemente en la misma magnitud que la severidad de la prohibición.

Sin embargo, la estimulación de impulsos pedófilos y voyeristas, en el espectador, es solo un primer nivel de lectura simbólica, tal vez de código amplio, es decir, válido para cualquier audiencia y cultura. Mas relevante resulta aún, la identificación de otros elementos en código restringido, válidos solamente para el contexto cultural de quien hace la lectura. En este sentido, para el contexto verbal y cultural del venezolano, se pueden identificar otros mensajes ocultos en el propio texto de las representaciones de Betty Boop.

El primero de tales elementos es la estimulación del miedo en el receptor venezolano, a través de la onomatopeya "buu" (boo), implícita en el nombre del personaje y que está asociada al grito de los fantasmas que aterrorizan desde el mas allá. Quedan asociados así, en el inconsciente venezolano, la pedofilia, el exhibicionismo y el miedo, a través de la síntesis que es en si misma, la caricatura y su nombre.

Pero, este tipo de lectura quedaría incompleta para el contexto cultural venezolano, si no se complementa con la aplicación del Método de Reinterpretación en Espiral, un tipo de brujería propuesta por Tito Todd y la Escuela Sintética Convergente de Caracas, que permite develar contenidos ocultos en los textos y predecir el porvenir. Según este método, el texto de cualquier mensaje puede ser descompuesto analíticamente y reinterpretado sintéticamente, de acuerdo a los códigos convencionales de la cultura de quien está develando los contenidos ocultos. Según Todd, los mensajes latentes son independientes de la voluntad del emisor y sus significados se construyen en el ámbito del receptor, en consonancia con su lenguaje y vocabulario. Es decir, el contenido oculto que los venezolanos estructuran en el inconsciente, es independiente de la intención del emisor de los mensajes, cualquiera sea su cultura de origen.

Aplicando la Reinterpretación en Espiral al caso que nos concierne, el nombre de la caricatura animada puede reinterpretarse de la siguiente manera:

Reinterpretación en Espiral del nombre "Betty Boop"

Gracias al brujo venezolano, se devela un nuevo enunciado no accesible de otra manera, que nos permite complementar las lecturas previas, es decir, Betty Boop, nos refiere a una niña - mujer, que muestra sus prendas intimas y se masturba, mientras le informa a un interlocutor, probablemente masculino, que lo "sorprendió observando un pene", el pene de Betty Boop. La reinterpretación para el contexto cultural venezolano, está ahora completa: Betty Boop es una niña-mujer, provocativa y exhibicionista que estimula atemorizantes impulsos pedofílicos y que solicita contacto sexual explícito con quien la observa, pero que en realidad es un trasvesti.

Betty Boop: I wanna be loved by you
 

Estas referencias eróticas perturbadoras alrededor de la caricatura, le ganaron el éxito mundial durante los años 30 y 40 definiendo los rasgos de carácter del dibujo, como un modelo sensual a ser imitado por las mujeres de la vida real que pretendiesen generar un deseo erótico intenso en sus interlocutores o simples observadores. Tal vez el caso más exitoso de aplicación de la fórmula Betty Boop, no solo en Venezuela, si no en todo el mundo, sea el de Marilyn Monroe quien asumió el carácter público de mujer sensual y aniñada, inocente, perdida y un tanto tonta, pero muy sexy.

La identificación de Marilyn con Betty Boop, se puede rastrear hasta versiones específicas que realizara la actriz de actuaciones del dibujo animado, como la interpretación de una adaptación del tema "I wanna be loved by you", incluida en el filme "Una Eva y dos Adanes", del año 59, con Tony Curtis y Jack Lemmon, que aborda abiertamente los temas de la homosexualidad masculina y el travestismo.

Marilyn Monroe: I wanna be loved by you
 

En la interpretación de este tema, la apariencia, el tono de voz, los gestos faciales y el lenguaje corporal de la actriz, son una apología a los rasgos de carácter del dibujo animado: los ojos grandes de Marilyn, resaltados con delineador para hacerlos mas expresivos, su voz aguda y sus gestos besiformes hechos con la boca al pronunciar los versos de la canción, así como sus brinquitos eufóricos, son elementos que aluden todos a la inocencia infantil. Esta impresión se mezcla con un cuerpo sabroso y con unas tetas espectaculares, que refuerzan en el espectador la contradicción orgánica entre deseo y prohibición, ya estimulada por la identificación de la actriz con el personaje animado, al interpretar uno de sus temas emblemáticos. El travestismo implícito en la identificación de Marilyn con Betty Boop, se refuerza con la hipótesis que el argumento de la película siembra en el inconsciente del espectador: ¿si Jack Lemmon y Tony Curtis son hombres disfrazados de mujeres, por qué no Marilyn?

Betty Boop en Ha! Ha! Ha!

Esta implementación directa de esquemas comportamentales perversos de la caricatura, ya la había puesto en práctica la actriz en la "Comezón del séptimo año", del año 55. En este film, Marilyn reproduce una de las tácticas exhibicionistas de Betty Boop mostrada en "Ha! Ha! Ha!", en el año 34: disfrutar de una ráfaga de aire que le penetra desde abajo y le acaricia las piernas causándole placer, en una clara referencia a una práctica masturbatoria. Entendemos así, algunas de las claves del fuerte atractivo sexual de Marilyn Monroe para las audiencias venezolanas: la contradicción entre deseo y tabú, contenida en la referencia inconsciente a una niña onanista, exhibicionista y perversa, que en realidad es un hombre vestido de mujer.

Marilyn Monroe en
La Comezón del Séptimo Año

Otro de los casos de implementación exitosa de la fórmula Betty Boop, que los venezolanos recuerdan con aprecio, lo representa la actriz, cantante y comediante, Liza Minelli. En el caso de esta extraordinaria intérprete, las referencias al personaje animado son un tanto mas indirectas. Durante el film "Cabaret" del año 72, en Liza, desaparecen la voz y la actitud de niña, pero se acentúan los grandes ojos con pestañas gigantescas, marca de Betty Boop, así como el énfasis en las medias y los ligueros a la vista de los espectadores anunciando una vulva que no termina de mostrarse. El rasgo infantil del carácter de la caricatura, aparece en Liza como una conducta sexualmente voraz e ingenua al tiempo. Aún cuando Sally Bowles no se presenta explícitamente como un trasvesti, éstos están presentes a su alrededor permanentemente en el cabaret. Una vez más la hipótesis inquietante sobre el género de Sally, se inscribe como un contenido oculto y la asociación entre comportamiento sexual intenso y travestismo, se establece con eficacia.

El esquema de exhibicionismo onanista trasvesti, enmascarado por estímulos pedofilógenos de Betty Boop, ha sido tan exitoso como afrodisíaco simbólico, que incluso ha operado una especie de transferencia sucesiva de rasgos que se evidencia en la identificación de Madonna con Marilyn, para asumir así los modos de la caricatura. Cuando Madonna imita las formas de Marilyn, está transitando una cadena identificatoria hasta Betty Boop, que redunda una vez más sobre la voracidad sexual y el exhibicionismo masturbatorio. La apropiación de los gestos, la indumentaria, la apariencia y los contextos de Marilyn, constituyen una estrategia estética a través de la cual Madonna blinda su oferta de deseo. Sin embargo, en Madonna desaparecen los rasgos infantiles originales, mientras que las referencias travestis, son sustituidas por elementos de bisexualidad. Madonna enseña la cuca abiertamente y da a luz un hijo, en un intento por establecer su cualidad femenina, al tiempo que se besa con Britney Spears, para fijar su cualidad bisexual. Como texto, Madonna representa un giro radical para el esquema pedofílico travestista ideado por Fleischer y la CIA, reinstaurando la oferta de sexo con una mujer adulta, con un género aparentemente cierto, enrostrado por una vulva manifiesta. Desde esta perspectiva, Madonna aparece menos perturbadora y mas conservadora que Betty Boop.

Diosa Canales, por su parte, criolliza la propuesta de Madonna, pero eliminando, al menos hasta ahora, los elementos homosexuales o bisexuales de su representación pública como objeto del deseo. En este sentido, la sabrosura vernácula se constituye en un texto todavía mas conservador que el de Madonna. No solamente desaparecen sin dejar rastro los rasgos infantiles y travestis de la tradición iniciada por la Paramount, sino que la Diosa, con su cualidad heterosexual, elimina el último elemento perturbador que conservaba la Ciccone. De Betty Boop, pareciera que solo queda la herencia exhibicionista y masturbatoria, hasta que el conocimiento del avance de la medicina ataca desde las profundidades de lo reprimido con una hipótesis familiar: ¿será Diosa Canales un transexual operado? ¿si es una mujer, la muy probable promiscuidad de esa hembrota, contagiará sífilis, SIDA, gonorrea o cualquier otra enfermedad mortal?

Desde Betty Boop hasta Diosa Canales, el proceso relevante desde una perspectiva política, es la asociación de la oferta sexual femenina explícita, con algún tipo de prohibición atemorizante para la realización del deseo: la transgresión pedófila, el miedo a la homosexualidad o a la enfermedad. Estos son temores sexuales complementarios al temor fundamental del incesto. Ahora bien, con independencia de la decisión de las personas de acogerse o no a las prohibiciones, lo relevante aquí es la existencia misma de la prohibición del deseo, así como de su realización efectiva. Si una necesidad orgánica tan apremiante como el orgasmo, puede ser pospuesta, reprimida y eventualmente olvidada, ¿porqué no habrían de ser postergables necesidades menos urgentes desde un punto de vista orgánico como el deseo de vivienda propia, educación libremente escogida, participación en la toma de decisiones o la libre expresión del pensamiento?

La creación de temores sexuales inconscientes mediante modelos difundidos a través de los medios de la cultura de masas, ha sido una táctica muy empleada por la CIA para convertir en un hecho natural, la renuncia de las personas a la satisfacción de sus necesidades básicas, desde las sexuales y alimenticias, hasta las expresivas y existenciales. Es innecesario abundar sobre lo beneficioso que resulta para la minoría en el poder, no solo del imperio capitalista, si no de cualquier otra forma de gobierno autoritario, la renuncia masiva de la población a la satisfacción de las necesidades constitutivas de su propia realidad orgánica.

La pacatería nacional y revolucionaria, se inscribe en esta finalidad castrante ejerciendo una represión sexual tosca y balurda, machista, homofóbica e hipócrita, que luego es complementada por la amenazante sexualidad agresiva y desbordada de Diosa Canales. La conclusión, por tanto, es obvia, el Socialismo del Siglo XXI, es una forma de implementación de las técnicas represivas de la CIA, para expropiar a los pueblos del mundo, de su soberanía orgánica. Ante tal pretensión, la superación de los temores sexuales, aparece como una vía evidente para la libertad política. Al menos en la fantasía, atreverse a singar con Diosa Canales así sea un transexual con Sida, está mas cerca de la independencia, primero cognitiva, y luego política, que simplemente hacerse la paja morboseándose el inmenso culo que tiene.


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